viernes, 8 de junio de 2012

Into Dust.

En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a  casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Y algunos son buenos, y luchan contra el mal. 
Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces solo necesitas a  una.

En días como hoy que no salgo a perseguir amores nocturnos, los dejo libres a momentos, y me permito respirar sin pensar. Días como hoy donde el aire huele a soledad acogedora y la estrecho tan fuerte que le dejo quedarse un rato más. 

Hay veces que se me acaban los sentimientos, las hojas, los lápices. Las lámparas se quedan sin pila, los recuerdos se van de vacaciones, mi casa se llena de extraños y las velas aborrecen el fuego...
Hay otras veces, sin embargo, en que busco excusas para no escribir. 
Pero de repente el sentimiento de culpa se desvaneció. Lo único que quedaba era esa sensación de vacío que absorbía sus noches, para luego desaparecer lentamente camuflada en otra voz que le decía lo poco que quedaba. Y se moría por dentro. Había ido matando sus ilusiones para luego revivirlas otra vez, junto a todas aquellas sensaciones que la hacían bailar mientras metía la ropa en sus cajones, sonreír tímidamente al espejo, y coger cien mil veces el último autobús dentro de su cabeza. Sigue habiendo vacío. No era la primera vez que se quedaba con ese gusto amargo entre los labios, con esas ganas de gritar con todas sus fuerzas, de gritar(te) tantas cosas. . Pero otra vez sólo se contenta con esa vocecita que ahora le cuenta lo mucho que le gusta escucharla antes de dormir, esa que se ha ido abriendo paso entre los escombros que quedaron después de tanto amor sin desenvolver y desperdiciado en el suelo. “Ya es hora”. . se repetía una y otra vez.




martes, 29 de mayo de 2012

Desde hace mucho tiempo tengo claro que no tendré todo lo que deseo, ni todo lo que anhelo, ni todo lo que imagino, espero, sueño o necesito. Pero entendí que si no iba a tener esas cosas necesitaría otras para poder tener algo con lo que seguir, unos valores, unas normas conmigo misma que nunca me saltaría.
Por supuesto muchas de esas normas las incumplí, nunca fui de obedecer. A base de fallarme aprendí, perdí y volví a aprender, ¿que queda si no es aprender de tus errores? ¿que queda si no es respetarte a tu misma, hacer lo que te apetece y ser como quieres ser? Creo que no hay nada mejor que eso, serte fiel a ti mismo.
Por eso desde hace mucho tiempo empecé a entender que pocas personas encajarán conmigo, que entendieran que si no hablo de algo es porque no puedo, no porque no confié en ellas, que si lloro no me van a ver, pero no siempre puedo controlarlo así que solo esperas que cuando pase estén ahí, personas que hagas lo que hagas te intentaran sacar, muchas de estas cosas las tengo conmigo misma, pero por suerte no todas...
Desde hace mucho tiempo tengo claro que no tendré todo lo que deseo, pero hay una cosa que siempre he intentado ir a por ello y lo seguiré haciendo, tener gente ahí que pase lo que pase van a verme igual.
Que en definitiva, que sean para mi.
... Siempre doy las gracias por haber tocado fondo muchas veces, eso me dio el impulso para subir...

lunes, 21 de mayo de 2012

Tienes miedo...

¿Sabes lo que te pasa? no tienes valor, tienes miedo, miedo de enfrentarte contigo misma y decir está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tu misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma.

martes, 8 de mayo de 2012

Yo no entiendo mi vida sin haber sido del Atlético de Madrid

Mi padre, si en alguna cosa tenía fé, era en la afición del Atlético de Madrid. Él decía que el club tenía unos bienes materiales, que podían ser jugadores, que podía ser un estadio, que podían ser muchas cosas. Pero el club tenía unos bienes inmateriales, que es la afición, esta afición que esta ahí, que ha estado siempre, llueva, truene, pase lo que pase...


Lo habéis hecho mal. Lo sabéis. Pero no os sintáis mal por vosotros mismos, ni por mi, ni por el presidente, ni nada de eso. Miraros lo que lleváis bordado en el pecho. Os debéis a él. Eso representa toda la gente que llevamos detrás, que depende de nosotros para ser un poquito más feliz o no. Quiero que todo lo que hagáis sea por toda esa gente, simplificada en este escudo.


El Atleti es así y el Atleti es así y se ha acabado. Y que no cambie


¿Lo han entendido? Pregunto, ¿lo han entendido? ¿Sí? Pues esto, esto (golpeando la pizarra), no vale para nada. Lo que vale es que ustedes son mejores y que estoy hasta los huevos de perder con estos, en este campo. Son el Atlético de Madrid y hay 50000 dentro que van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por su orgullo, hay que salir y decir en el campo que sólo hay un campeón y va de rojo y blanco.





Pues eso, el Atleti.

lunes, 23 de abril de 2012

Irse a la cama llorando, otra vez deja de ser justo cuando hace tiempo que lo superaste. No se si lloro de rabia, o de lo idiota que me puedo llegar a sentir, no lo se.
No lo quiero saber. He vuelto a lo mismo y no es justo, intentas pasar, intentas ser fuerte pero no lo puedo ser siempre.
Yo era diferente, reía mas, es tan cierto que ojos que no ven...
Me odio cuando estoy así y me odio mas aun cuando tengo que expresarlo, porque entonces es real, está ahí y no se va.
Todo y todos tenemos limite, de buena se puede ser tonta, pero no siempre, y creo que yo ya tengo que empezar a respetarme, a pensar en mi aunque no sepa, aprender.
No es justo.

Si yo supiera usar a las personas... ahora yo no estaría así.

martes, 10 de abril de 2012

Te necesito para necesitarme.

Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos.


Muchos me han dicho que he cambiado, que no soy quien era. Dicen que en medio año he cambiado, no es coincidencia. Supongo que meterme en gilipolleces me hizo aferrarme a mi y querer tirar hacia delante yo sola, demostrarme que no necesito a nadie. He cambiado y si soy sincera me gusta la que soy ahora, me gusta mi forma de pensar sin andarme con rodeos en las cosas. Pienso fríamente las cosas, eso es en lo que he cambiado. Pensar fríamente me ha llevado a actuar así también.
Quien se alejo, que se aleje mas, en mi vida ya no tiene espacio. Yo no elegí meterme en un mundo donde no se de que va. Es mas fácil verlo desde fuera, y opinar. Nadie sabe en verdad de lo que se habla. Podéis leerlo y pensar que sabéis de que va esto, pero sois tan solo unos ignorantes porque ni vosotros mismos sabéis lo que os pasa.

lunes, 9 de abril de 2012

Escucha mi voz.

Al verme preocupada me dijiste: -No tiene nada de malo ¿sabes?, al contrario, es bueno. Ser libre, en el fondo, es la única riqueza que tiene el hombre.


¿Es por este motivo por el que mi alma se asemeja a la de un perro?¿Es por eso por lo que, desde siempre, vago por las calles invadida por la feroz inquietud de los que no tienen amo?


Algunos leeréis esto y os pasara sin pena ni gloria, otros podréis pensarlo durante unos minutos a ver si cuadra con vuestra vida, y otros os parareis a pensar que algo a vosotros también os ha llevado ahí, ¿Pero que? y lo mas importante... ¿Por qué?
Muchas noches, muchas, me pongo a analizarme, a recordarme como era antes de tomar decisiones que desde luego no fueron las correctas. Creo que si me preguntaras el momento en que volví a sonreír, te lo contaría juntando todos los detalles. Te podría decir que el cielo estaba gris, que no había estrellas, que la brisa era fría, que podía escuchar cada palabra y descubrir mil cosas ocultas detrás de cada una. Que me fui a dormir tomando decisiones que me mataban de miedo, pero a la vez me hacían sentir algo que no podría escribir....
 Si me preguntaran ahora, diría que el tiempo no ha pasado, y que no soy capaz de encontrar las mismas cosas ni aunque recorra millones de kilómetros. Que hay tantas manos y tantas caricias, pero el aire siempre se acaba llenando de palabras vacías, de gestos que empiezan a inundarte, pero acaban todos en lo mismo. Yo necesito ese complemento que de gas a mis alas, el ingrediente secreto que se esconde debajo de tu almohada...


¿Lo entiendes ahora?